El ojo y la visión a partir de los 50 años

A medida que nos hacemos mayores, nuestros cuerpos maduran y cambian de forma natural. Dentro de un ojo de edad avanzada, estos cambios dan lugar a defectos que afectan a la calidad de la visión. Si experimenta problemas visuales consulte con su profesional de la visión, que le ofrecerá los tratamientos que mejor se adecúen a su caso.

Uno de los deterioros que aparecen en este periodo es la pérdida de visión que tiene su origen en el cristalino. Esta lente natural, es la responsable de enfocar los objetos en visión cercana gracias a un proceso llamado acomodación, y de buena parte de la calidad visual de lejos. Con los años, se produce una merma en sus capacidades fisiológicas que provocan en el paciente determinadas molestias visuales.

El primer síntoma es la Presbicia (vista cansada). Se produce por la pérdida de la capacidad de acomodación producida por la disminución de la flexibilidad del cristalino. El paciente comienza alejando los objetos para verlos con claridad necesitando gafas para leer.

Posteriormente, el cristalino comienza a perder transparencia, afectándose también la calidad de visión lejana. Este proceso se llama catarata y aumenta progresivamente con la edad.